Duvauchelle: Una marca registrada en el teatro
El 2016 fue un año de reconocimientos. En mayo recibió el Sello de Excelencia junto a la Compañía Los Cuatro, en el marco del Día Nacional del Teatro, otorgado por el Consejo de la Cultura y las Artes. También fue homenajeado con motivo del 75 aniversario del Teatro Experimental de la Universidad de Chile y por quinto año consecutivo, alumnos de la Universidad de Playa Ancha organizaron en su nombre un Festival de Teatro en pequeño formato. “Me siento muy orgulloso porque es una idea que partió de los alumnos”, comenta Humberto Duvauchelle que este año cumple 70 años de actividad ininterrumpida en la actuación, docencia y difusión de la poesía.
Humberto Duvauchelle Concha (Bulnes, 1929) continúa más activo que nunca. Hasta el mes de junio pasado viajaba semanalmente a Valparaíso para hacer clases de educación de voz a los alumnos de teatro de la Universidad de Playa Ancha y en Santiago hace lo propio con los estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile y la Universidad de Santiago.
En su taller, donde también realiza ensayos y docencia, Duvauchelle atesora cientos de fotografías que hablan por sí solas de una intensa vida dedicada a las artes de la representación. “En esta foto de 1947 estoy actuando con mi hermano Hugo, (fallecido a los 23 años, producto de un cáncer) y Ligia Gargallo, Premio Nacional de Ciencias Naturales 2014, en la obra “La propuesta matrimonial”, en el Teatro Libre de la Federación de Estudiantes de Concepción”. Los registros se suceden uno tras otro acompañado de Orietta y su otro hermano Héctor, compañero de tantas jornadas en Chile y en el extranjero, donde encontró la muerte en pleno exilio en Caracas, Venezuela, en la ‘noche buena’ de 1983. “La víspera de navidad más triste que me ha tocado vivir”, señala Humberto, quien prefiere recordarlo en lo suyo, en lo que más le gustaba hacer y lo hacía feliz que era la actuación.
“Como no rememorar las 10 mil funciones de “Oh, la policía”, la obra “Ejercicio para cinco dedos” o “Boeing Boeing” con casi 500 presentaciones en el desaparecido “Petit Rex” de Santiago”. Montajes que gozaron tanto de la aprobación del público como de la crítica especializada.
En su prólogo de “Historia del teatro en Chile (1941-1990)“, escrito por Juan Andrés Piña, el crítico Camilo Marks hace referencia a lo anterior: “…Siempre me sentí más cercano a la Compañía de Los Cuatro, tanto por el carácter arriesgado y provocativo de sus exigentes producciones, originadas en demandantes escritores como Osborne, Pinter, Beckett, Orton, como por esa extraordinaria versatilidad, que también les permitía poner en escena textos livianos o semiserios, concebidos principalmente para entretener o hacer pensar pasando un buen rato…”
Vittorio Gassman, Ingmar Bergman y Jane Fonda
Marks destaca que en su trayectoria, la Compañía que integró Humberto Duvauchelle junto a Orietta Escámez, recorrió todo Chile y en su largo exilio en Venezuela se convirtieron en la agrupación teatral más exitosa de ese país. Tanto así que, desde Caracas, fueron invitados a participar en el festival sueco dedicado a August Strindberg, donde montaron su drama “Los acreedores”. En medio del público asistente se encontraba nada menos que Ingmar Bergman, quien al término de la función, a pesar de no entender el español, se acercó a felicitarlos.
Esta anécdota es una de muchas que ha vivido Duvauchelle en sus innumerables viajes al exterior, donde tuvo la oportunidad de compartir también con otros afamados artistas como el actor italiano Vittorio Gassman, la actriz Jane Fonda y compatriotas como el pianista Claudio Arrau y la folclorista Violeta Parra.
Poesía y folclor cultural
Como miembro de la Compañía, Duvauchelle realizó simultáneamente ciclos de difusión de poetas nacionales y caribeños; 17 giras dentro y fuera de Chile; seis filmes, radioteatros, discos grabados de recitales poéticos y actuaciones en vivo como la “Cantata Santa María de Iquique” del compositor Luis Advis junto al conjunto “Quillapayún”. “Hacia fines de los años 60, tuvimos la ocasión de recitar frente al mismísimo Pablo Neruda, quien muy en su estilo dio su aprobación a la interpretación que hicimos de sus poemas”. En la misma época, integró el cuarteto “Los 4 de Chile”, célebre por su difusión de la poesía de Óscar Castro a través de los arreglos musicales de Pascual Rojas y la musicalización del inspirado Ariel Arancibia, destacándose con temas como «Romance de hombre nocturno» y «Para que no me olvides», considerado el éxito disquero de mayor relevancia de los años setenta.
“Aún me siento un novato”
Este año se apronta a cumplir 70 años de actividad ininterrumpida como actor, profesor de actuación y expresión oral. Sus alumnos de la Universidad de Playa Ancha y de la Universidad de Chile lo llaman “maestro” y con toda razón. Para el actor Julio Jung, “uno de los méritos de Humberto es su trayectoria académica, la de formador de actores”. Su colega Daniel Alcaíno lo corrobora en su calidad de ex alumno. “El ha consagrado su vida a las tablas, demostrando una vocación a toda prueba, incluso en momentos adversos como la muerte de dos de sus hermanos en distintas circunstancias”.
Con más de un centenar de obras teatrales en el cuerpo y la experiencia con directores nacionales y extranjeros, Humberto Duvauchelle señala: “no quiero ser un actor del pasado, sino que quiero ser y vivir en el hoy”. Confiesa que aún se siente un poco novato, “porque en el teatro uno nunca deja de aprender y eso lo transmito a mis alumnos día a día”.
Humberto Duvauchelle Concha (Bulnes, 1929) continúa más activo que nunca. Hasta el mes de junio pasado viajaba semanalmente a Valparaíso para hacer clases de educación de voz a los alumnos de teatro de la Universidad de Playa Ancha y en Santiago hace lo propio con los estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile y la Universidad de Santiago.
En su taller, donde también realiza ensayos y docencia, Duvauchelle atesora cientos de fotografías que hablan por sí solas de una intensa vida dedicada a las artes de la representación. “En esta foto de 1947 estoy actuando con mi hermano Hugo, (fallecido a los 23 años, producto de un cáncer) y Ligia Gargallo, Premio Nacional de Ciencias Naturales 2014, en la obra “La propuesta matrimonial”, en el Teatro Libre de la Federación de Estudiantes de Concepción”. Los registros se suceden uno tras otro acompañado de Orietta y su otro hermano Héctor, compañero de tantas jornadas en Chile y en el extranjero, donde encontró la muerte en pleno exilio en Caracas, Venezuela, en la ‘noche buena’ de 1983. “La víspera de navidad más triste que me ha tocado vivir”, señala Humberto, quien prefiere recordarlo en lo suyo, en lo que más le gustaba hacer y lo hacía feliz que era la actuación.
“Como no rememorar las 10 mil funciones de “Oh, la policía”, la obra “Ejercicio para cinco dedos” o “Boeing Boeing” con casi 500 presentaciones en el desaparecido “Petit Rex” de Santiago”. Montajes que gozaron tanto de la aprobación del público como de la crítica especializada.
En su prólogo de “Historia del teatro en Chile (1941-1990)“, escrito por Juan Andrés Piña, el crítico Camilo Marks hace referencia a lo anterior: “…Siempre me sentí más cercano a la Compañía de Los Cuatro, tanto por el carácter arriesgado y provocativo de sus exigentes producciones, originadas en demandantes escritores como Osborne, Pinter, Beckett, Orton, como por esa extraordinaria versatilidad, que también les permitía poner en escena textos livianos o semiserios, concebidos principalmente para entretener o hacer pensar pasando un buen rato…”
Vittorio Gassman, Ingmar Bergman y Jane Fonda
Marks destaca que en su trayectoria, la Compañía que integró Humberto Duvauchelle junto a Orietta Escámez, recorrió todo Chile y en su largo exilio en Venezuela se convirtieron en la agrupación teatral más exitosa de ese país. Tanto así que, desde Caracas, fueron invitados a participar en el festival sueco dedicado a August Strindberg, donde montaron su drama “Los acreedores”. En medio del público asistente se encontraba nada menos que Ingmar Bergman, quien al término de la función, a pesar de no entender el español, se acercó a felicitarlos.
Esta anécdota es una de muchas que ha vivido Duvauchelle en sus innumerables viajes al exterior, donde tuvo la oportunidad de compartir también con otros afamados artistas como el actor italiano Vittorio Gassman, la actriz Jane Fonda y compatriotas como el pianista Claudio Arrau y la folclorista Violeta Parra.
Poesía y folclor cultural
Como miembro de la Compañía, Duvauchelle realizó simultáneamente ciclos de difusión de poetas nacionales y caribeños; 17 giras dentro y fuera de Chile; seis filmes, radioteatros, discos grabados de recitales poéticos y actuaciones en vivo como la “Cantata Santa María de Iquique” del compositor Luis Advis junto al conjunto “Quillapayún”. “Hacia fines de los años 60, tuvimos la ocasión de recitar frente al mismísimo Pablo Neruda, quien muy en su estilo dio su aprobación a la interpretación que hicimos de sus poemas”. En la misma época, integró el cuarteto “Los 4 de Chile”, célebre por su difusión de la poesía de Óscar Castro a través de los arreglos musicales de Pascual Rojas y la musicalización del inspirado Ariel Arancibia, destacándose con temas como «Romance de hombre nocturno» y «Para que no me olvides», considerado el éxito disquero de mayor relevancia de los años setenta.
“Aún me siento un novato”
Este año se apronta a cumplir 70 años de actividad ininterrumpida como actor, profesor de actuación y expresión oral. Sus alumnos de la Universidad de Playa Ancha y de la Universidad de Chile lo llaman “maestro” y con toda razón. Para el actor Julio Jung, “uno de los méritos de Humberto es su trayectoria académica, la de formador de actores”. Su colega Daniel Alcaíno lo corrobora en su calidad de ex alumno. “El ha consagrado su vida a las tablas, demostrando una vocación a toda prueba, incluso en momentos adversos como la muerte de dos de sus hermanos en distintas circunstancias”.
Con más de un centenar de obras teatrales en el cuerpo y la experiencia con directores nacionales y extranjeros, Humberto Duvauchelle señala: “no quiero ser un actor del pasado, sino que quiero ser y vivir en el hoy”. Confiesa que aún se siente un poco novato, “porque en el teatro uno nunca deja de aprender y eso lo transmito a mis alumnos día a día”.

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